Una familia.
Una tierra.

Empezar «de zero», pero en casa
Llevamos más de 25 años entre encinas truferas en Cifuentes. Con esa experiencia, Javier Canalejas y Loreto Palafox fundaron TrufaZero en 2014 y lo construyeron desde cero: una envasadora propia con registro sanitario para que la trufa de la Alcarria pudiera llegar a cualquier mesa con todas las garantías.
El propósito era más grande que vender trufa: convertirla en un recurso económico, turístico y gastronómico para nuestra tierra. De ahí el nombre: volver a las raíces y empezar «de zero», pero en casa.
Encinas con paciencia
Plantaciones jóvenes y otras de hasta treinta años. En una de nuestras fincas, además, encinas centenarias truferas que ya estaban aquí antes que nosotros. Investigamos y probamos nuevos sistemas de riego y cultivo, y cuidamos el suelo todo el año para un puñado de semanas de cosecha.


El olfato de la casa
Sin ellos no hay trufa. Niño y el resto de nuestros perros truferos recorren las fincas cada mañana de temporada y marcan cada pieza madura. El resto es cuidado: sacarla sin dañar el suelo y llevarla a la envasadora.
De la tierra al tarro
Fuimos la primera envasadora de trufa con registro sanitario de Guadalajara y de Castilla-La Mancha, con laboratorio propio. Seleccionamos, cepillamos y envasamos aquí, sin mezclar las trufas de distintos orígenes. Por eso podemos decir de dónde viene cada una.


De un plan con amigos a una experiencia
Las experiencias nacieron como un plan familiar: enseñar a nuestros amigos cómo se caza la trufa y comerla juntos. Fuimos perfeccionándolas hasta profesionalizarlas: caza con perro, visita a la envasadora y degustaciones en grupos reducidos, también en inglés.
Ese camino nos ha traído reconocimientos como el Premio de Emprendimiento Rural de la Diputación de Guadalajara en 2024. Y cada visita da trabajo a nuestra comarca.
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Prensa y entrevistas
Nuestra trufa está en restaurantes con estrella Michelin y nuestras fincas han recibido a The World's 50 Best.